El país sigue polarizado tras los comicios municipales. Unos cantan victoria y otros alegan fraude.
Sólo una semana ha transcurrido desde la celebración de las últimas elecciones en Nicaragua, pero todo parece indicar que la violencia ya reencontró su lugar entre los mecanismos empleados para la solución de conflictos en este país centroamericano.
Según cifras oficiales preliminares, el gobernante Frente Sandinista de Liberación nacional (FSLN) habría obtenido la victoria en la mayoría de las 146 municipalidades que intentaron elegir autoridades locales el pasado nueve de noviembre, pero la oposición se rehúsa a aceptar los resultados en medio de serias alegaciones de fraude.
Las protestas de unos y las celebraciones de otros se han traducido regularmente en enfrentamientos callejeros que han dejado numerosos heridos en ambos bandos, además de ...